Mantenimiento preventivo y correctivo
El mantenimiento preventivo revisa los puntos que más condicionan el resultado: estado de las paletas y turbinas, desgaste de la cámara, separación del abrasivo, circulación del medio, filtros y conductos de extracción. Una revisión planificada permite sustituir piezas antes de que el desgaste altere el perfil de limpieza o incremente el consumo de granalla.
Cuando ya existe una avería, el diagnóstico parte de la descripción del fallo, las condiciones de trabajo y los datos de la máquina. Primero identificamos la causa y después acordamos el alcance.
- —Revisión de turbinas, paletas y carcasa
- —Control de separador, elevador y recuperación
- —Filtros, conductos y captación de polvo
Repuestos y piezas de desgaste
Paletas, impulsores, jaulas de control, placas de desgaste, revestimientos, juntas y componentes de recuperación forman el grupo de repuestos que más influye en la disponibilidad de la máquina. La referencia correcta se confirma con el modelo, la placa de características y una fotografía clara de la pieza.
No prometemos compatibilidades que no podamos verificar. Si la pieza no está identificada, solicitamos los datos necesarios antes de cotizar.
- —Identificación por modelo y placa
- —Fotografías y referencias de pieza
- —Lista de desgaste recomendada
Modernización y adaptación del proceso
Una máquina que funciona puede necesitar cambios cuando cambia la pieza, el volumen, el acabado exigido o la línea de producción. La modernización puede afectar la disposición de turbinas, los sistemas de carga y descarga, la recuperación de abrasivo, la extracción de polvo o los controles.
Antes de proponer una modificación revisamos la máquina existente, el espacio disponible, las utilidades y el objetivo de producción.
- —Revisión de capacidad y cuello de botella
- —Cambios de manipulación y automatización
- —Actualización de recuperación y filtración
Traslado, instalación y puesta en marcha
Mover una granalladora exige planificar dimensiones, pesos, accesos, izaje, suministros y espacio de montaje. El traslado no termina cuando la máquina está en el suelo: termina cuando el abrasivo circula, la extracción funciona y el resultado superficial se verifica en la pieza real.
Coordinamos el desmontaje, el embalaje, la recepción, la nivelación, las conexiones y la puesta en marcha.
- —Lista de desmontaje y embalaje
- —Plan de izaje y acceso
- —Nivelación y conexiones
Respuesta técnica y seguimiento
Para reducir el tiempo de parada, el primer paso es recoger información útil: modelo, número de serie si está disponible, descripción del fallo, cuándo apareció y qué cambió antes. Con esos datos podemos orientar la revisión y decidir si hace falta una intervención en planta.
El seguimiento no termina con la reparación: registramos las acciones y las piezas sustituidas para que el mantenimiento futuro parta de un historial.
- —Recepción de la solicitud por escrito
- —Diagnóstico inicial con datos de máquina
- —Propuesta de intervención y repuestos